Los resultados que puedes esperar son una mejor textura, una mayor restauración del contorno facial y aportación del volumen de los tejidos y un mejor grosor de la piel. Pero lo más importante es que tendrás un rostro más resplandeciente, terso y rejuvenecido.
Tipos de mesoterapia facial
Hay distintos tipos de tratamientos de mesoterapia en función de los resultados que buscas.
Reafirmante
Es una mesoterapia específica que busca
devolver al rostro la turgencia que tenía anteriormente. En este caso, con una serie de sesiones verás que la flacidez se suaviza y se frena, consiguiendo un efecto flash importante.
Es muy utilizado para conseguir la definición del óvalo facial, aunque también se utiliza en el cuerpo para reafirmar la cara interna de los muslos, los brazos y las rodillas, mejorando el aspecto de la celulitis.
Con vitaminas
En este tipo lo que se busca es
tonificar y revitalizar la piel desde el momento en el que se comienza con las sesiones. Lo más habitual es que lleve una cantidad de vitaminas específicas que contribuyen a tener un mejor estado de la piel. También se incluye el ácido hialurónico, minerales y oligoelementos para aportar una mayor hidratación. Es muy recomendable para tratar o prevenir el envejecimiento de la piel.
Plasma rico en plaquetas y factores de crecimiento
El tratamiento con plasma rico en plaquetas es uno de los que más fama ha cobrado en los últimos tiempos. Esto se debe a la gran cantidad de beneficios que aporta frente a los pocos efectos secundarios. Realiza una
regeneración profunda de la piel, consiguiendo una piel más gruesa y resistente a los agentes perjudiciales..
Es muy sencillo. Se te realiza una extracción de sangre, la cual se centrifugará en una máquina especial para poder introducir nuevamente el plasma obtenido.
Ahora ya conoces los beneficios de la
mesoterapia facial. No lo dudes más y da el paso hacia un rostro más joven. ¡Anímate!